miércoles, 31 de agosto de 2011

Las trampas del Crecimiento Económico de América Latina



En su último informe sobre la situación económica de América Latina, la Secretaria Ejecutiva del CEPAL, Alicia Bárcenas, dijo que América Latina y El Caribe se están recuperando favorablemente de la crisis internacional, gracias a su pujante economía de exportación de bienes primarios (como los granos, hidrocarburos y metales) y al dinamismo que ha mostrado Asia, sobre todo China, que pasa por un desarrollo industrial muy activo (Ver Documento La Hora de la Igualdad en la sección Publicaciones de la CEPAL, http://www.eclac.cl/). 
Agrega, además, Bárcenas, que la preocupación de la CEPAL es que a pesar del crecimiento económico de la región, persiste un problema estructural que todos los Estados deberían hacerle frente: la desigualdad.  Esta preocupación, que desde hace varias décadas era una de las demandas de las organizaciones sociales y los movimientos políticos revolucionarios, pareciera que se está proponiendo ahora desde la CEPAL, como la hoja de ruta para la región. Aunque consideramos que sigue siendo una problemática recurrente a la que hay que hacer frente, tenemos que analizar con mayor profundidad las contradicciones del actual sistema y las alternativas que se le presentan a la región.
No es suficiente concebir el avance de la región con un enfoque meramente mercadológico. El optimismo que se respira en distintos países de la región contiene algunas contradicciones que tenemos que considerar. Para ello, el pensamiento de José de Souza en su obra El Cambio de Época y el Modo Emergente de Generación de Conocimiento, nos muestra las actuales fisuras del sistema y algunas alternativas que como talentos humanos y organizaciones vivas, podemos tener.
Contradicciones
1.  El Crecimiento Económico como un fin y no como un medio: En el proceso de globalización, el crecimiento económico moldeado por la innovación tecnológica y facilitado por la flexibilidad organizacional, asume el estatus de un fin en sí mismo. Crecer se convierte en el único fin, mientras que los objetivos sociales más amplios de mejorar las condiciones de vida son desplazados de la agenda de desarrollo.
2.  Economías sin Sociedades: No se habla de sociedades, sino de economías. El pueblo se reduce a estadísticas. Los indicadores empleados son: Producto Interno Bruto (PIB), Índice de Crecimiento Económico, Crecimiento de las Exportaciones, etc. Se asume que si los indicadores económicos están mejorando, entonces la sociedad está mejorando. Los indicadores sociales, según las Naciones Unidas, están declinando en la mayoría de los países.
3.  Ascenso del Mercado y eclipse de la Ética: Cinismo y falta de escrúpulos ocupan los espacios en las relaciones internacionales. Se olvidan los principios éticos. Beneficio preferencial de actores globales poderosos y con ambiciones expansionistas (países ricos y corporaciones transnacionales). Acuerdos internacionales moldeados de forma secreta y lejos del debate público que han dado al traste con las relaciones económicas internacionales entre los Estados (casos OMC, ALCA, TLCs).
4.  Competitividad frente a la Sostenibilidad y Equidad: La competitividad se ve como sinónimo de competencia. Hay un despiadado darwinismo social, donde sobrevive el más competitivo. Los pobres son acusados de ser pobres por no ser competitivos. Mientras las cuestiones asociadas a la sostenibilidad y equidad abundan en los discursos políticamente correctos, incluso en los gobiernos llamados socialistas o progresistas, la concentración de esfuerzos alrededor de la búsqueda de competitividad prevalece sobre los otros conceptos. El Desarrollo Sostenible depende del esfuerzo colectivo y de la solidaridad de la generación actual respecto a las generaciones futuras. Se requiere de una mejor equidad, entendida ésta como apropiación justa de los beneficios del desarrollo con intervención de la capacidad humana.
5.  Debilitamiento del Sector Público: Al sector público con frecuencia se le acusa de de corrupto, incompetente y poco eficiente y al sector privado, todo lo contrario. Se lleva a la sociedad a contraponer ambos sectores: a percibir al sector público como fuente de problemas y al sector privado como solución. La intención es convencer a la sociedad a aceptar la transferencia de recursos financieros públicos al sector privado.
6.  Reducir el número de Pobres sin manejar el fenómeno de la Pobreza: La mayoría de los programas para la reducción o erradicación de la pobreza, son diseñados para actuar con los síntomas (los pobres) y no con el problema (la estructura que produce pobres). La pobreza emerge del proceso desigual de creación, distribución y apropiación de la riqueza. La fábrica de producir pobres sigue intacta. Para mejorar la vida de los pobres hay que intervenir en el proceso desigual de creación, distribución y apropiación de la riqueza. 
7.  Movilidad del Capital y vulnerabilidad del Trabajo: Hay una globalización del capital, pero una localización del trabajo: lo primero se logra eliminando tiempo y espacio (dinero electrónico) para darle más movilidad; lo segundo a través de la flexibilidad laboral. El contacto social entre capital y trabajo se ha roto: la revisión de las legislaciones laborales es una condición exigida por el régimen de acumulación del capitalismo global.
8.  Emergencia del Cuarto Mundo: Cada vez son más los innecesarios, la economía informal. Éstos son excluidos de las políticas económicas y olvidados por las políticas sociales tanto en los países ricos como pobres.
9.  El individualismo forjado por la Competencia en oposición al imperativo de la Solidaridad: En los procesos de crecimiento económico y desarrollo tecnológico prevalece la competencia y se reduce la participación. La mayoría de los actores actúan bajo la “lógica del sobreviviente” donde aumenta el egoísmo y disminuye la solidaridad. Mientras proliferan las organizaciones que promueven procesos participativos, la mayoría de los actores globales con ambiciones expansionistas promueven el individualismo. La competencia para la sobrevivencia es la regla de los animales irracionales, pero es incompatible para los humanos, que deberían construir alternativas para vencer el canibalismo económico y la indiferencia humana.
10.  La Ciencia al servicio del Lucro y no de la Sociedad: Experimentamos los efectos de una ciencia practicada exclusivamente para el lucro de pocos, una ciencia comercial: protección de la propiedad intelectual para patentar todas las formas de vida del planeta; mercantilización de la naturaleza. La Amazonía está conceptualizada como “complejo industrial bioquímico” para el lucro de grandes corporaciones y no para la conservación y mantenimiento de todos los seres. La ciencia está entre dos disyuntivas: presión económica (el mercado como brújula de referencia) y la presión social (atender las necesidades del contexto).
Algunas Alternativas:
Para la generación de una nueva civilización, como ha llamado Luis Razeto a este proceso de cambios profundos de nuestra sociedad, tenemos que pensarnos y pensar nuestra región y nuestro mundo en base al desarrollo de las personas y no de las cosas. De Sousa habla de una integración para formarnos y no para informarnos. Es la lógica de “cambiar personas que cambian cosas”.
Para el cambio que precisamos, debemos actuar como sujetos de ese cambio y no como espectadores. Actuar en red y no de manera lineal e instrumentalista. Es necesario fortalecer los Estados, a la vez que se siguen activando los procesos organizativos de la sociedad, para hacer un triángulo con el mercado, en equilibrio con la naturaleza, que nos lo exige a gritos.

viernes, 15 de abril de 2011

El despertar árabe, Lecciones para América Latina


Por: Rigoberto Pittí B.

Una oleada de protestas, movilizaciones y enfrentamientos directos de la población contra gobiernos dictatoriales, están sucediendo en el Norte de África y parte del Medio Oriente. Primero fue Túnez, luego Egipto, Libia, Yemen, Argelia, Bahrein, Jordania, Siria…


Desde América Latina se mantuvo una distancia prudente. Sin embargo, con el caso de Libia, la situación nos ha golpeado directamente, debido a que está en disputa el gran negocio del petróleo y sus derivados, que a su vez determina en gran medida la economía de nuestros países.


Pero, para las organizaciones sociales latino-americanas, ¿qué repercusiones inmediatas y a largo plazo nos dejan estos acontecimientos inéditos en la región norte de África? ¿Qué lecciones podemos sacar de lo que está sucediendo a tanta distancia de nuestros países? Veamos algunas claves.


Túnez


La insurrección del mundo árabe comenzó por Túnez cuando el 17 de diciembre del año pasado, un joven llamado Mohamed Bouazizi, se inmoló para protestar contra el cierre ilegal de su puesto de verduras y la confiscación de sus bienes por parte de la policía. Este gesto, junto a las revelaciones de WikiLeaks sobre corrupción en el país, fue el detonante para que se desarrollara una revuelta popular que pedía la salida del dictador Ben Ali, con 23 años en el poder. Exigían además, mejores oportunidades económicas frente a un desempleo generalizado y un manejo nepotista del poder.


La revuelta duró cerca de cuatro semanas, en las que se logró la salida de Ben Ali y su expulsión hacia Arabia Saudí. El Primer Ministro Mohamed Ghannouchi asumió el poder temporalmente prometiendo reformas políticas, económicas y sociales, así como el respeto a la Constitución y elecciones anticipadas. Sin embargo, la situación no se ha pacificado, toda vez que la oposición ve con recelo la presencia de miembros del antiguo régimen todavía gobernando. Este país de diez y medio millones de habitantes ha marcado el inicio de un proceso largo de reivindicaciones sociales, económicas y políticas que aún no se terminan de escribir.


Egipto


Fue el segundo gran levantamiento. Logró la caída del presidente Hosni Mubarak, quien ostentaba el poder por 30 largos años. Después de 18 días de protestas incesantes, el 11 de febrero del presente año, se logró la dimisión de Mubarak y su arresto domiciliario. La población, especialmente el movimiento juvenil, reclamaba libertad, democracia y derechos humanos. La Plaza Tahrir (Liberación) fue el principal escenario de las protestas. El Ejército tomó el control del país prometiendo respetar una transición pacífica hacia un nuevo régimen de consenso.


Libia


Las Naciones Unidas han clasificado Libia entre los países con un Desarrollo Humano Alto gracias a los beneficios del petróleo. En el 2010 su Índice de Desarrollo Humano (IDH) fue de 0.755, muy por encima de la media de los Estados Árabes que era de 0.590 y más aún de los países de África Subsahariana que fue de 0.389. El país está en la posición 53, sólo por debajo de Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bharein y Kuwait (http://hdr.undp.org/es/paises/).


Sin embargo, subsiste un malestar social producto del alto desempleo, las desigualdades sociales y la falta de libertad. El país ha estado bajo un régimen de tipo socialista islámico, pero con características muy particulares por su configuración tribal y bajo el mando de Muamar el Gadafi, quien por más de 40 años ha logrado mantener un liderazgo “fraternal y visionario” para algunos y, para otros, dictatorial y de estilo extravagante.


En este país las protestas desencadenaron una represión del régimen y un enfrentamiento con grupos armados. La confrontación ha sido de tales proporciones que llevó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a crear, el 17 de marzo pasado, una zona de exclusión aérea (prohibición para el vuelo de aviones del régimen libio) y recurrir al uso de la fuerza contra las tropas de Gadafi (Ver más en http://www.elmundo.es/especiales/revueltas-mundo-arabe/).   
Además de los casos anteriores, las revueltas populares se han seguido extendiendo por Argelia, Yemen, Bahrein, Jordania, Siria y otros países más del norte de África y Medio Oriente. Pero, ¿cuál es la raíz de todo este descontento?


Causas del despertar árabe


En marzo pasado el periodista Ignacio Ramonet hizo un análisis minucioso acerca de las razones por las cuales estamos siendo testigos de una oleada democratizadora en esa región del mundo (Le Monde diplomatique, Nº: 185 Marzo 2011). Según Ramonet son cinco las causas de lo que ha llamado “la insurrección árabe”.


La primera causa de la insurrección es histórica: el control del petróleo y el mantenimiento del Estado de Israel. Por ello, las potencias occidentales toleraron por muchos años petromonarquías de tipo militar nacionalista en Egipto, Bahrein y Yemen, y de carácter socialista árabe en Irak, Libia, Siria y Argelia, que mantenían un equilibrio conveniente a sus intereses estratégicos.


La causa política es la segunda. Estas dictaduras de tipo nacionalistas y socialistas, garantizaban el aprovisionamiento de hidrocarburos a las potencias occidentales y no representaban un peligro para Israel. No es extraño por eso, que cuando Irak entró en confrontación con Israel y quiso controlar el petróleo de Kuwait, fue destruida de inmediato. Por otro lado, después del 11 de septiembre de 2001 y para mantener el control del mundo árabe, se agregó otro ingrediente: el miedo al islamismo. Para ello, hubo más represión, restricción de libertades y aumentó la desigualdad social.


Otra causa es la económica. Con la crisis global del 2008, disminuyeron las remesas de trabajadores de estos países árabes que habían emigrado a Europa. Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se impuso a Túnez, Egipto y Libia, programas de privatización de los servicios públicos, reducciones drásticas de los presupuestos del Estado, disminución del número de funcionarios, lo que empeoró la vida de los pobres y de la clase media.


La cuarta causa es la climática: como consecuencia de un desastre ecológico en Rusia, donde se perdió la tercera parte de su producción de trigo, el precio de éste se duplicó, lo que repercutió en el aumento del precio de los alimentos en el mundo, sobre todo en el mundo árabe que es un importador de estos rubros.


La última causa es la social. Por un lado, las distintas crisis se reflejaron en una población mayoritariamente joven, que no encontraba empleo. Los que intentaban migrar a Europa se encontraban con un blindaje de esas fronteras y con una política de contención por parte de sus propios países. Sin embargo, el acceso a la información fue uno de los aspectos claves para el despertar del pueblo. Primero las revelaciones de los cables de WikiLeaks, que reflejaban el alto nivel de corrupción en estos países, y luego las redes sociales (como Facebook y Twitter), que permitieron vencer el miedo y convocar, sobre todo a los jóvenes, a las plazas y demás sitios de protestas.




Actores claves



Es de destacar también que ni los fundamentalismos religiosos, ni las ideologías políticas han sido las que han dirigido las movilizaciones. Una de las sorpresas es la gran diversidad social, religiosa, generacional y regional. En Egipto, por ejemplo, blogueros, periodistas y profesores lograron unir a los principales grupos de la oposición.


Pero, el actor más relevante en el destino final de cada país, ha sido sin lugar a dudas, el ejército. En Túnez y Egipto los militares le quitaron el apoyo a los dictadores y a éstos no les quedó más remedio que renunciar. En Egipto, por ejemplo, aunque el expresidentes Mubarak habría ordenado disparar contra la población, el Ejército, después de un tiempo se hizo a un lado y permitió que la Plaza Tahrir se convirtiera en un lugar de manifestaciones pacíficas y no en un espacio de muerte. 


En Libia, por el contrario, las Fuerza Armadas se han fragmentado.  Las más leales al régimen de Gafadi han estado enfrentando a la oposición, mientras que muchos otros han desertado y se han unido a las fuerzas rebeldes. Y con ello estamos viendo un lamentable derramamiento de sangre, donde han entrado al escenario las fuerzas internacionales de la OTAN y no se ve vislumbra un futuro alentador para la población afectada.




Interrogantes que nos deja la experiencia árabe


Esta vorágine de acontecimientos en el norte de África y Medio Oriente, nos suscita una serie de interrogantes que sería interesante debatir. ¿Cuál es el rol que está jugando el resto del mundo mientras las potencias de la OTAN se disputan el control de la guerra? ¿Cuál es el botín de guerra? Sin duda que el petróleo, pero, ¿cómo será la repartición? Ante un inminente derrocamiento de Gadafi, ¿cuál es el futuro de la población negra que representa un tercio del país y es la porción más olvidada? ¿Se construirá democracia en los gobiernos que están siendo derrocados? No siempre un derrocamiento es sinónimo de mejores días para un pueblo.


Por otro lado, la juventud ha demostrado ser una fuerza capaz de movilizarse y movilizar otros grupos sociales, pero ¿serán incluidos en la reconstrucción de sus países, donde aún persiste marginación por razón de la edad? ¿O se perfilarán como los actores relevantes de la nueva coyuntura? Con el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, se presentan nuevas oportunidades para esa juventud que demanda cambios.

martes, 7 de septiembre de 2010

Presencia Militar en América Latina



Llama la atención que en los últimos meses nuestra región latinoamericana y caribeña constate la presencia militar norteamericana a grandes proporciones y de distintas formas: veinte mil (20,000) efectivos militares norteamericanos ocupan Haití luego el terremoto de enero pasado; Costa Rica recibe cerca de siete mil (7,000) militares norteamericanos y 46 embarcaciones estadounidenses desde el mes de julio; en Panamá se realizan en julio maniobras militares con al menos la participación de 15 países de lar región al mando de Estados Unidos; Colombia da la autorización a soldados norteamericanos para que operen en siete bases militares; y Aruba y Curazao son testigos del incremento de la presencia militar norteamericana. Además se ha activado desde el 2008, la IV Flota, un comando de alto nivel para patrullar las aguas de la región.

Haití, bajo otra invasión
Según el catedrático canadiense Michell Chossudovsky, cuyo país es parte del Club de Reconstrucción de Haití, “La presencia militar estadounidense en Haití será utilizada para establecer un punto de apoyo en el país y también persigue los objetivos estratégicos y geopolíticos de Estados Unidos en la Cuenca del Caribe, que están en gran medida dirigidos contra Cuba y Venezuela” (http://www.aporrea.org/internacionales/, 30/04/10).

Cerca de 16,000 soldados norteamericanos se han establecido en el país caribeño bajo la justificación de realizar tareas humanitarias, luego del terremoto del 12 de enero. Sin embargo fuerzas de la ONU de varios países, se han visto relegadas y han manifestado su inconformidad por la pérdida de mando en el país.

Costa Rica, un país ocupado
En 1948, Costa Rica decidió como país soberano vivir sin ejército, luego de una guerra civil en la que murieron unas 2,000 personas. El expresidentes y premio Novel de la Paz, Oscar Arias, solía pedir a líderes mundiales de las Naciones Unidas que se gastase menos en defensa y más en escuelas y hospitales para los pobres. Sin embargo, actualmente el país está ocupado por cerca de 7,000 efectivos militares norteamericanos y 46 embarcaciones de guerra, en el marco del acuerdo “Join Patrol” o Patrulla Conjunta (http://noticias.lainformacion.com/mundo, 25/8/10).

Los funcionarios antidrogas justifican la acción diciendo que las intensas acciones militares llevadas a cabo en otros países de América Latina han obligado a los cárteles a trasladar su negocio al país centroamericano (Ibidem). Sin embargo, los que se oponen argumentan que las acciones militares desplegadas en México y Colombia no han dado resultados efectivos. Al contrario, desde que se implementó el Plan Colombia ha aumentado la cantidad de muertes, mientras que la situación del negocio de las drogas no ha disminuido. Entre 2006 y 2010 han muerto cerca de 22,000 personas en Colombia producto de la violencia. Por otro lado, actualmente se libra una batalla campal entre los cárteles de la droga y los ejércitos mexicanos y norteamericanos en la frontera conjunta. Por lo que esta justificación no ofrece garantías de paz, para Costa Rica ni para ningún otro país.

Operación PANAMAX
En 1990, después de 21 años de militarismo y luego de una cruenta invasión militar norteamericana, Panamá decidió abolir su ejército. De igual modo los Tratados Torrijos-Carter, referentes al Canal, establecían una salida del Comando Sur del país al final del año 1,999. Se trabajó por un proceso de democratización y convivencia sin cuerpos militares. Sin embargo, desde la Segunda Guerra Mundial ha subsistido la idea en el Pentágono del peligro de un ataque al Canal de Panamá. Aunado a esto, se justifica constantemente la necesidad de ejercicios conjuntos entre el ejército norteamericano y la policía nacional para neutralizar el narcotráfico.

Recientemente se realizaron en Panamá estos “ejercicios militares”, con la participación de 15 países de la región a las órdenes del Comando Sur. La operación PANAMAX se realiza desde el año 2002, cuando inició con la participación de 3 países (Estados Unidos, Chile y Panamá). Por otro lado, en el país se han estado construyendo alrededor de 11 bases aeronavales, so pretexto de controlar el narcotráfico, levantados los sentimientos nacionalistas en gran parte de la población panameña.

Bases Militares
Después de la salida del Comando Sur de Panamá el año 1999, cuya tarea consiste en la vigilancia, espionaje y control a un área de 19 países de América Latina, éste se trasladó a Florida. Desde allí y a partir del año 2000, se diseñó un nuevo esquema de control militar subregional, lo que es conocido como Instalaciones Militares de Ultramar. Esta nueva estrategia consiste en tres niveles de operación: Bases de Emplazamiento Cooperativo de Seguridad (CSL), que son centros instalados en un país-huésped con presencia permanente, poca o ninguna de EEUU y cuyo objetivo es facilitar la cooperación y en asuntos de seguridad; en un segundo nivel están los Emplazamientos de Operaciones de Avanzada (FOL), que se localizan en un país-huésped, catalogado como sitio caliente, con una presencia limitada de apoyo militar de EE.UU. y, posiblemente equipos militares preubicados; y la Base Principal de Operaciones (MOB), que es una base militar convencional.

Los Estados Unidos tienen 865 asentamientos militares fuera de su territorio de los cuales entre 45 y 49 estarían en América Latina y el Caribe o sus cercanías (Informe Gumilla, Marzo 2010). En la región operan actualmente 14 bases militares permanentes, siendo las más estratégicas las siguientes: la Base Militar de Comalapa en El Salvador; Sotocano en Palmerola, Honduras; Liberia en Costa Rica; Arauca, Larandia y 3 Esquinas en Colombia; Iquitos y Nanay en Perú; Mariscal Estigarribia en Paraguay; Guantánamo en Cuba, Vieques en Puerto Rico y Reina Beatriz en Aruba y Curazao.

En Colombia, es preocupante que en los últimos meses siete bases militares colombianas han sido ocupadas por soldados norteamericanos, lo que Venezuela interpreta como una amenaza para las débiles relaciones entre ambos países.

La IV Flota
Después de 58 años la Armada norteamericana ha reactivado en el 2008 la llamada IV Flota, que consiste en un comando de alto nivel dedicado a la vigilancia de sus unidades en América Latina y el Caribe (http://news.bbc.com.uk/hi/spanish, 8/5/2008). Dicha flota consta de un portaviones nuclear, fragatas misilísticas, 120 aviones, entre ellos bombarderos F-14, tanques, submarinos nucleares y 12 navíos de escolta

Según los voceros militares estadounidenses, esta presencia no implica un aumento de la presencia militar en la región, pero por otro lado, es considerado por algunos países como una acción simbólica que busca responder a la aparición de regímenes anti-norteamericanos en la región.

Lo cierto es que América Latina vive actualmente una polarización entre gobiernos de izquierda (Nicaragua, El Salvador, Venezuela, Ecuador, Bolivia) y de derecha (Colombia, Perú, Panamá, México). Además, con el incremento de una estrategia económica regional en torno a las actividades extractivistas y al negocio del agua, muchas organizaciones sociales se están levantando en distintas partes de la región, lo que hace prever conflictos más graves en un futuro próximo. Para ello, varios gobiernos están flexibilizando sus marcos legales, no sólo para facilitar la inversión en este tipo de industrias, sino también para reprimir y criminalizar la protesta social, como ya ha ocurrido en Panamá.

jueves, 27 de mayo de 2010

Conflictos y Violencias en Panamá

Supuestos teóricos:

• Los conflictos no son buenos ni malos; son parte de la vida.
• Cuando no se conocen formas constructivas de resolver conflictos, generalmente las personas toman uno de los siguientes caminos: o le dan la potestad a un tercero (corregidor, juez, superior, consejero, etc.), o por el contrario tratan de resolverlos utilizando formas inadecuadas como agresividad y violencia.
• Los conflictos generalmente inician con desacuerdos sobre asuntos concretos, pero si no se abordan adecuadamente, tienden a complicarse hasta que se les sale de las manos.
• La violencia es uno de los grados más altos del conflicto. Esta consiste en el uso de la fuerza física, o la amenaza del uso de la fuerza, con la intención de perjudicar a una persona o un grupo.


Planteamiento del Problema:

En la República de Panamá, las estadísticas de violencia van en aumento constantemente. Pero la violencia tiene distintas caras y diversas causas. Por ello, hemos hecho un acercamiento al problema ubicándolo en sus distintos escenarios de manera que podamos tener un mapa más completo del mismo. Para ello, identificamos los siguientes tipos de conflictos: familiares, comunitarios, violencia criminal y violencia institucional.

Violencia y Conflictos familiares

Los conflictos familiares que trascienden hasta las instituciones del Estados como la corregidurías, fiscalías y Policía Nacional, generalmente corresponden a eventos violentos. Por ejemplo, datos de la Alcaldía de Panamá señalan que en los tres primeros meses del año 2010, se registraron 919 casos de violencia familiar; de los cuales 624 fueron tramitados en las corregidurías, 134 en distintas estaciones de la Policía, 116 en las fiscalías de Familia y 52 en los Centros de Recepción de Denuncias de la Subestación de la Policía Nacional de Ancón (La Prensa, 2010/04/23).

Por otro lado, la violencia familiar está íntimamente relacionada con pensiones alimenticias. El mismo Informe de la Alcaldía señala que el 90% de las pensiones alimenticias fijadas en las corregidurías se da luego de registrarse casos de violencia doméstica. La mayoría de estos casos se dan en sectores marginales de la capital como Mañanitas, Pacora, Chilibre, Alcalde Díaz y 24 de Diciembre.

Los casos más preocupantes de violencia familiar están relacionados con femicidios (asesinatos por la condición de género). El Instituto Nacional de la Mujer (INAMU), así como el Observatorio Panameño contra la Violencia de Género (OPVG) de la Defensoría del Pueblo señala que el año 2009 cerró con 80 víctimas (La Prensa, 2009/12/31 y 2010/04/01). Hasta el mes de marzo del presente año ya se habían registrado 19 víctimas. Según el OPVG, el 62% de los casos de femicidios son considerados como íntimos o pasionales, contra un 38% considerado como no íntimo.

Según el Informe “Femicidios en Centroamérica”, ha habido un crecimiento de los homicidios de mujeres en la región. El Informe señala que hasta hace unos años, la violencia de género se producía principalmente en el hogar, por parte de la pareja o la ex pareja. Ahora, entre 20% y 50% de los femicidios -dependiendo de cada país- son perpetrados por miembros de alguna organización criminal que mata a las mujeres como venganza (La Prensa, 2010/03/24). La tasa de femicidios en Panamá, según el Informe es de 2 por cada 100,000, un poco más baja que en el resto de Centroamérica,

Algunas características de las mujeres víctimas es que son en su mayoría jóvenes entre los 15 y 35 años de edad, de las cuales el 29% eran menores de 20 años. En cuanto a la ocupación de las mujeres víctimas, el Informe del OPVG, según los casos conocidos, hay una diversidad, que van desde estudiantes (13%), hasta empleadas domésticas (7%), trabajadoras del sector servicios (6%), comerciantes (3%); trabajadoras independientes (3%); empresarias (2%); enfermeras (1%), secretarias (1%) y trabajadoras del hogar (1%).

Conflictos comunitarios

Se entiende como conflictos comunitarios, todos aquellos desacuerdos y controversias que surgen en el ámbito del vecindario. El Decreto Ley No. 777 del 21 de Diciembre de 2007, referente al Arbitraje, Conciliación y Mediación, tipifica los conflictos comunitarios. En su artículo 17, señala que “podrán ser sometidas al mecanismo de conciliación y/o mediación comunitaria, las siguientes controversias: Ruidos molestos; Riñas; Mascotas o animales en soltura; Quemas; Colindancias; Instalación y prestación de servicios técnicos básicos (plomería, ebanistería, carpintería, electricidad, chapistería, pintura y mecánica); Arbolado rural y urbano; Filtración de agua; Paredes y cercas medianeras; Riego; Uso de espacios comunes; Ampliación, mejoras, daños u ocupación de la propiedad; Pastizales; y todos aquellos conflictos susceptibles de transacción o negociación surgidos en el seno de la comunidad, y que puedan ser sometidos a estos mecanismos, sin infracción de la ley”.

En los Informes de la Procuraduría de la Administración, se han registrado los tipos de conflictos ingresados y procesados en cuatro centros de Mediación que iniciaron el Programa de Mediación de Conflictos Comunitarios entre el 2008 y el 2009. Durante estos dos años, han ingresado 627 casos (256 en el 2008 y 371 en el 2009), de los cuales 214 (34%) correspondían a deudas. De ahí le siguieron los conflictos familiares con 12%; Colindancia (10%); Incumplimiento de contratos (7.7%); Riñas (6.5%); Apropiación indebida (6.2%); Ramas o Arbolado (4.5%); y después asuntos relacionados con Cercas Medianeras, Filtración de agua, Daños a la propiedad, Animales en soltura, Uso de espacios comunes, Ruidos molestos, Basura, Ocupación de la propiedad, Quemas, entre otros (Ver siguiente Cuadro).



Violencia criminal

Panamá se encuentra en una de las regiones del mundo que tiene los índices de violencia más altos. La tasa de homicidios en América Latina para el 2008 era de 26 por 100 mil habitantes, mientras que en Europa el índice fue de 9, en Estados Unidos de 8 y en Canadá de 3 por cada 100 mil. En Panamá, ha ido aumentando la tasa de homicidios de una manera vertiginosa, ya que en el 2007 la tasa era de 12 por cada 100 mil habitantes y actualmente ronda por 22. A este ritmo, en pocos años compartiremos los números con algunos países del área que mantienen un alto índice de homicidios como son los casos de El Salvador con 55, Honduras con 50, Venezuela con 49, Guatemala con 45 y Colombia con 37 (La Prensa, 2010/03/05).

Estos índices de criminalidad, están relacionados directamente con actividades de narcotráfico y lavado de dinero. Sin embargo, también se relacionan con falta de oportunidades económicas para los ciudadanos, corrupción generalizada y deficiencia en el abordaje de situaciones conflictivas.

Por otro lado, el sistema carcelario está en crisis, toda vez que desde hace varios años se ha sobrepasado la capacidad de los centros penitenciarios para albergar a la gran cantidad de privados de libertad en todo el país. Datos del Departamento de Estadísticas del Ministerio de Gobierno y Justicia al mes de mayo de 2010, indican que existen 10,804 detenidos, mientras que la capacidad física de los centros es para 7,145 detenidos. De ellos, solamente han sido procesados 4,026, mientras que hay 6,406 en proceso (59%).

Actualmente existen 22 centros penitenciarios en el país, de los cuales existen seis (6) en la provincia de Panamá, albergando al 65.8% de la población carcelaria. El resto (34.2%) se distribuye en los otros dieciséis centros. Los principales centros penitenciarios del país son: La Joyita con 3,272 privados de libertad, La Joya con 2,020, Centro Femenino Cecilia O. de Chiari con 551, La Chorrera (468), Tinajita (417) y Renacer (379). Sólo este último centro tiene menos detenidos respecto a su capacidad física que es de 401.




Violencia Institucional

Este tipo de violencia se refiere al uso del poder y/o la dominación de un grupo sobre otro grupo. Este tipo de violencia es más complejo y por lo tanto más difícil de detectar y medir, pues se necesita cierto grado de comprensión y análisis que gran parte de la población no llega a precisar.

El Estado con sus instituciones muchas veces ejerce violencia (llámese coerción, represión, dominación) sobre los distintos grupos sociales y la población en general amparada en leyes que le permiten tales acciones. Es violento el Estado cuando no garantiza iguales oportunidades a sus ciudadanos para que desarrollen sus potencialidades. Es violento cuando teniendo muchas riquezas no promueve la equidad en la distribución.

Hay violencia institucional cuando existe el hacinamiento en las casas, faltan de servicios públicos básicos; cuando se niega medicamentos a los pacientes que cotizan cada mes con su salario; cuando más de la mitad de los detenidos en nuestros centros penitenciarios no han tenido sus juicios y viven en condiciones infrahumanas. Se ejerce violencia cuando descubrimos corrupción en los distintos órganos del Estado y no hay ley que haga pagar a los delincuentes que en muchos casos gozan de inmunidad. Es violento un sistema educativo totalmente desfasado de la realidad y que trata de poner remiendos y lo que provoca es alejarnos más de los objetivos que quisiéramos lograr como sociedad. Es violencia la que se ejerce contra las mujeres que, teniendo igual o mejor preparación que los hombres tengan peores salarios y menores oportunidades para acceder al mercado de trabajo.

Un dato que habría que analizar con mayor profundidad es que mientras algunas instituciones del Estado promueven la cultura de paz y la transformación de conflictos por medio de la Mediación, otras por el contrario, aumenta su presupuesto para la represión y el control social. Tal es el caso del Ministerio de Gobierno y Justicia que para el presente año ha asignado cerca de 393 millones de dólares (67% del presupuesto del Ministerio) para asuntos de seguridad (La Prensa, 2010/01/06). Este presupuesto se le asignará al nuevo y reestructurado Ministerio de Seguridad Pública que lo componen instituciones como el Servicio Nacional de Fronteras, el Servicio Nacional Aeronaval, la Policía Nacional y Migración.

Si bien desde el Estado se ejerce violencia, también los medios de comunicación, llamados el cuarto poder, ejercen violencia cuando privilegian reportajes violentos en sus noticieros sobre otras informaciones más importantes. Si uno se toma el trabajo de contabilizar los minutos que le dedican los principales noticieros nacionales a la violencia, nos damos cuenta que corresponde a más del 50%. Se puede decir lo mismo de las teleseries y películas exhibidas cuyo contenido inducen muchas veces a la violencia y a la vida fácil.

Por el lado de nuestras campiñas, hay violencia cuando empresas transnacionales les arrebatan las aguas o los montes a los ciudadanos en acuerdo con funcionarios y hasta políticas de gobierno. Es preocupante saber que muchos pobladores están en pie de lucha frente a megaproyectos hidroeléctricos y mineros en todo el territorio nacional. Si bien hay una oportunidad internacional en el mercado energético y en los minerales preciosos, también hay que considerar que lo más importante en un país es su gente.

Rigoberto Pittí Beitia
Mayo 2010

martes, 27 de abril de 2010

Panorama Político de América Latina



El ser de derecha o de izquierda en política, últimamente ha ido perdiendo vigencia, incluso tiende a confundir. Recientemente se le preguntó al elegido presidente de Chile Sebastián Piñera sobre la línea que seguiría su gobierno. Esta fueron sus palabras: “No creo demasiado en eso de izquierda y derecha. Hoy día… son categorías que han ido perdiendo vigencia: ya no funciona esa lógica de la Guerra Fría. Pero si me apura, le digo que soy de centroderecha, aunque en algunas cosas me siento cercano a la centroizquierda”, en http://www.clarin.com/diario/2010/01/19/.

Para comprender un poco más el fenómeno, habría que diferenciar Estados, partidos políticos en el gobierno y líderes políticos. Los Estados Latinoamericanos en su mayoría fueron constituidos bajo la influencia del liberalismo y a partir de los años 80, se convirtieron en Estados neoliberales.

Con el advenimiento de movimientos políticos alternos, llámense de izquierda o socialistas, se constituyeron partidos políticos que recogieron las aspiraciones de la ciudadanía y lograron conquistar al poder del Estado, en varios de ellos. Sin embargo, llegar al gobierno de un país no convierte a ese país en un Estado socialista o de izquierda, ya que están intactas las estructuras políticas, económicas y sociales anteriores.

La tarea fundamental para aquellos líderes que han logrado llegar al gobierno, ha sido desmantelar esa vieja estructura e inventarse una nueva, o adaptar de otras experiencias. Tales han sido los casos de Venezuela, Ecuador y Bolivia, quienes lograron cambios constitucionales bastantes profundos. Sin embargo, estos cambios no han sido posibles, sin un respaldo amplio de la ciudadanía y sin una visión clara de que hay que cambiar.

Otros países llamados de izquierda o de centro izquierda están lejos de ser tales, puesto que la estructura política y económica sigue siendo la misma. Su reto principal es transformar su base constitucional y la estructura económica que les sostiene. Con esos retos están Nicaragua, Uruguay, Paraguay y recientemente El Salvador, que estrenó un gobierno de izquierda.

Por el otro lado, se afianzan los gobiernos de derecha con los triunfos de Sebastián Piñera en Chile, Ricardo Martinelli en Panamá y Porfirio Lobo en Honduras, cercanos a la política norteamericana, lo que plantea un panorama de polarización en la región, que dificultará las intenciones por construir una Comunidad de Estados Latinoamericanos, tema planteado en febrero pasado en la Cumbre de presidentes de Cancún, México.

Las reelecciones presidenciales

El tema de las reelecciones ha sido últimamente muy atractivo para gobernantes de la región latinoamericana. En distintos países tanto de gobiernos neoliberales (derechistas), como antineoliberales (de izquierda o socialistas), varios presidentes con bastante aceptación social ejercen influencias para que sus parlamentos y la ciudadanía aprueben la continuidad de sus mandatos. Tales han sido los casos de Álvaro Uribe en Colombia, Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua, así como el ex presidente Manuel Zelaya en Honduras.

En el primer caso, Álvaro Uribe ejerció dos períodos consecutivos como presidente; sin embargo, la Corte Suprema desaprobó recientemente una iniciativa para que pudiera participar en un tercer período como candidato presidencial.

En el caso de Hugo Chávez, éste logró en el 2006 una segunda reelección y posteriormente un cambio constitucional que le permite ser reelecto nuevamente en el próximo período.

Evo Morales por su parte, logró en el 2008 un segundo período como presidente. Sin embargo, en la nueva Constitución se establece en el artículo 169, acerca de la reelección presidencial, que “pueden ser reelectas o reelectos de manera continua por una sola vez”.

En Honduras, la coyuntura política no estuvo favorable a las intenciones de Manuel Zelaya, quien a pesar de un gran apoyo popular, cayó víctima de un golpe de Estado.

El caso nicaragüense todavía está por definirse, aunque la Corte Suprema de Justicia en octubre de 2009, levantó la barrera que impedía al presidente de ese país, Daniel Ortega, presentarse como candidato para un segundo mandato en 2011.

martes, 20 de octubre de 2009

Relaciones Hiatiano-Dominicanas



Recientemente participaron en el Curso Latinoamericano un grupo importante de líderes haitianos y dominicanos; hombres y mujeres de iglesias, organizaciones de promoción, productores y asociaciones barriales que trabajan por una vida más digna en sus países. Quisimos conocer sus opiniones y referencias en torno al contexto reciente de ambos países. Nos interesaba saber cómo han sido las relaciones haitiano-dominicana, ya que en los últimos meses leímos sobre algunos hechos de violencia que afectaba las relaciones bilaterales. También queríamos saber, qué acciones han venido tomando las organizaciones que trabajan por el desarrollo y la convivencia pacífica en ambos países y los retos que enfrentan en relación a la promoción de una cultura de paz. A continuación compartimos algunos testimonios de los que participaron en el curso o referencias de miembros de sus organizaciones en relación al tema.

Sobre las relaciones entre ambos países, Stanley Gue del Centro Francisco Bono (SJR), nos dice lo siguiente: “las relaciones haitiano-dominicano son un tema muy peligroso para muchos sectores y sólo traen discusiones que pueden afectar tanto a los grupos como a las inversiones extranjeras en República Dominicana. En Haití es una preocupación hasta que en la frontera haya una deportación en masa, lo que es preocupante porque no existe ninguna política para enfrentar estos casos”.

Marie Leonne Saindonelm de la organización GAD-NIPPES, nos decía que “mucho tiempo ya las relaciones entre países vecinos existieron. Haití comparte la isla Hispaniola con la República Dominicana. Estos dos países deberían cooperar en todos los ámbitos no sólo para desarrollarse sino también en favor de la isla. Distintas relaciones como: social, política, comercial… pueden desarrollarse el uno con el otro. Recientemente (viernes 24 de julio de 2009) un incidente acaba de producirse al mercado de la frontera Ouanaminthe-Dajabón donde se persiguió y pegó a algunos haitianos por los dominicanos por razones aún no aclaradas, y estas relaciones son las más importantes a veces ya que son las principales de la economía y requieren de estructuras bien definidas”.

El día anterior como nos contaba una religiosa, “fue asesinado en Kanka la Reyna un hombre, dominicano supuestamente a manos de un nacional haitiano, de dicho nacional se desconoce su paradero. La persona fue asesinada a palos y con una fuerte herida en el cuello, con un machete. El asesinato según dicen las personas de la comunidad fue para quitarle el motor al dominicano... Dicho motor fue dejado en la orilla del río Licey muy cercano a las viviendas a una pequeña comunidad haitiana... Esta pequeña comunidad terminó pagando el asesinato del nacional dominicano”.
Hechos como estos preocupan muchos a las organizaciones sociales que trabajan promoviendo las buenas relaciones entre ambos países, ya que aumentan las tensiones y hasta ponen en riesgo sus propias vidas. El testimonio de la religiosa también relata que “golpearon fuertemente también a uno de nuestros laicos, colaborador de muchas instituciones y lo agredieron porque él los llamó a la reflexión y a hallar un camino por la ley y no por su propia mano”.

Stanley nos hace la siguiente reflexión: “muchas organizaciones como son las de defensas de los derechos humanos, las de promoción a la dignidad humanos y otras más, están luchando para llegar a la consciencia humana y dejar claro que la xenofobia y la discriminación solo son formas negativas de expresión y de frustraciones, no se le puede impedir a nadie que sienta. A nadie se le puede obligar, pero también hay que enseñarle la tolerancia, el respeto a la vida y los demás valores que fortalecen la convivencia en sociedad.

Muchas organizaciones trabajan en el acompañamiento a grupos de migrantes haitianos, en los bateyes, en las zonas francas, en las plantaciones de cultivos, en el sector de la construcción para concientización tanto en los dominicanos como en los mismos migrantes para ir viendo como promover una convivencia justa, sana y beneficiosa para los dos grupos.

La iglesia tanto la católica como la evangélica se propuso a trabajar la consciencia desde la creencia, la fe y los mandatos y principios espirituales. Muchos grupos y organizaciones han tomado posiciones y han ido dando pasos, acompañando a los grupos de migrantes, grupos de dominicanos para ayudarlos a ver las diferencias y diversidades como una riqueza y algunas trabajan para la integración de los migrantes en la sociedad dominicana. Que los niños nacidos en tierra dominicana sean reconocidos como lo dice la misma constitución, que se respeten las leyes dominicanas y que sean iguales para todos, sean dominicanos de padre y madre, dominicanos de ascendencia haitiana pero que no se den estas situaciones de repulsión y de rechazo por cuestiones políticas ni por nacionalismos o fanatismos.

Desde el SJRM creemos en una sociedad donde se respetan los derechos de todos, derecho a una vida digna, acceso a los servicios básicos (salud, educación, vivienda, trabajo...), una sociedad basada en principios y valores que defienden la vida y el respeto a la diferencia. Por ellos trabajamos la interculturalidad en las escuelas donde está presente Fe y Alegría según un acuerdo con la secretaria de Educación”.
Otra organización que realiza un trabajo interesante para promover las buenas relaciones entre ambos países es el Centro Puente. Antonio Vixama, un miembro de esta organización nos cuenta que “trabajamos con niños, adolescentes, jóvenes y mujeres haitianos y dominicanos. Para llegar a la relación con los dos pueblos, realizamos actividades como las siguientes: educación ambiental, comunicación y expresión oral, prevención de VIH-SIDA, intercambio binacional con experiencias de campamentos de verano (cinco días en Haití y cinco días en República Dominicana), cursos de idioma creole y español para permitir la comunicación entre ellos; marchas para hacer respetar los derechos humanos. Tenemos una red de jóvenes constituída con jóvenes de ambos países. En nuestro trabajo, hemos mejorado bastante la relación dominico-haitiana”.

Por Rigoberto Pitti Beitia, Panamá.

jueves, 7 de mayo de 2009

El Rol Estrategico de Brasil




Para comprender el Contexto Sudamericano, Latinoamericano y Global

Por. Rigoberto Pittí.

Brasil en la actualidad se está configurando como una de las potencias emergentes más importantes no sólo en la región latinoamericana, sino también en el mundo. Así lo demuestra la participación activa de su presidente Ignacio Lula Da Silva en los diversos foros regionales y mundiales que se han celebrado recientemente.

¿Pero qué hay o quién está detrás de toda esta estrategia nacional y regional? En el año 2007 el presidente Lula mandó a llamar a Roberto Mangabeira Under a su gobierno y lo nombró Ministro Extraordinario de Asuntos Estratégicos. Aunque fue crítico del primer período de Lula y hasta pidió su destitución en el 2005, asumió un Ministerio que algunos tildan como "Ministerio de Ideas" o el Ministerio de “pensar cosas”. En su asunción dijo que "Nuestro país está viviendo un momento mágico" en el cual "es necesario reinventar el desarrollo".

Mangabeira es considerado una de las mentes más brillantes de Brasil en este momento. A los 29 años ocupó una cátedra de leyes en la Universidad de Harvard, siendo el más joven hasta ahora. Ha escrito numerosos libros sobre filosofía política, economía y teoría social. Fue profesor del actual presidente de Estados Unidos Barak Obama.

Este ministro se considera a sí mismo de izquierda, pero hace una distinción del concepto. En una entrevista realizada en febrero pasado, señaló que “básicamente hay tres izquierdas en el mundo. Hay una vendida, que acepta el mercado y la globalización en sus formas actuales y que quiere simplemente humanizarlas por medio de políticas sociales. Su programa es el programa de sus adversarios. Hay otra izquierda, recalcitrante, que quiere desacelerar el progreso de los mercados y la globalización, en defensa de su base histórica tradicional (los trabajadores sindicados de grandes empresas industriales). Y hay una tercera izquierda, que quiere reconstruir el mercado y reorientar la globalización con un conjunto de innovaciones institucionales” (El País, 09/02/2009). Ésta última es la que apoya él, ya que es la que le interesa democratizar la economía, capacitar al pueblo y profundizar la democracia, en su opinión. El objetivo más alto es pues, “elevar la vida común de las personas comunes al plano más alto”.

Cómo abordar la Crisis


Respecto a la crisis financiera internacional, Mangabeira es un fuerte crítico al decir que “el mundo está sometido al yugo de una dictadura de falta de alternativas” y que “la respuesta a la crisis financiera internacional revela de una forma muy dramática las consecuencias de esa pobreza de ideas”. Recientemente se han reunido los líderes de las economías más grandes del mundo y es poco lo que han propuesto como alternativas sustentables. Se limitan a medidas de regulación de los mercados financieros y la necesidad de adoptar políticas fiscales y monetarias expansionistas. Por eso también señala Mangabeira que “los poderosos aborrecen a las ideas; cuando ellos llegan, las ideas se van”.

El Ministro Mangabeira habla de tres puntos esenciales que hay que debatir frente a la crisis:

1. La necesidad de superar los desequilibrios estructurales en la economía mundial entre los países con superávit en comercio y ahorro, como China, y los países deficitarios en comercio y ahorro, comenzando por EEUU. Eso exige grandes cambios en la Organización Mundial del Comercio.

2. Reorganizar la relación entre el sistema financiero y la producción. De la forma en que se organizan hoy las economías de mercado, el sistema productivo está básicamente autofinanciado. Teóricamente el dinero sirve para financiar la producción, pero en realidad sólo va oblicuamente a ese cometido. En este sistema, las finanzas son relativamente indiferentes a la producción en tiempos de bonanza y son una amenaza destructiva cuando surge una crisis como esta.

3. El vínculo entre recuperación y redistribución: Ha habido una falsa democratización del crédito, que hizo las veces de la democratización de redistribución la renta y de la riqueza, que no hubo. Es necesario crear una nueva base para el mercado. Es necesario insistir en cambios más profundos. Necesita una aliada que es la imaginación, la imaginación institucional.

El Papel Estratégico de Brasil

En el contexto actual, Brasil tiene todas las condiciones para ser un protagonista en el debate mundial sobre la crisis. Mangabeira sigue analizando que el atributo más importante de Brasil es su vitalidad: “Brasil hierve de vida que viene de abajo y esa vitalidad tiene una expresión social muy importante… En nuestro país todo continúa dependiendo de soluciones colectivas a problemas colectivos. Nosotros necesitamos desespera-damente la política.”

Refiriéndose a unión sudamericana, Mangabeira plantea que le falta un corazón y un cerebro. En América del Sur, “nosotros tratamos de comercio, de integración energética y logística, pero no tratamos de lo más importante: cuál es nuestro proyecto, cuál es nuestro camino en el mundo”. Brasil, que es, de acuerdo al Ministro, el país más preponderante de América de Sur, podría cumplir con este propósito.

Como Ministro, el año 2008 hizo una visita por la Amazonía con su equipo de científicos. Allí resaltó la importancia de la selva húmeda más grande del planeta, la mayor reserva de biodiversidad, y el hecho de contener el 20% del agua dulce de la Tierra. Identificó una tarea inmensa para la comunidad de los científicos de su país. De allí, ha presentado un plan sistemático de ocupación territorial dentro de un conjunto de estrategias de defensa nacional que incluyen nuevas tecnologías. Pero sus mayores preocupaciones intelectuales se han referido a políticas para reducir la pobreza, promover el crecimiento económico y fortalecer la democracia.

Qué se espera de Estados Unidos en la región

El profesor de Obama dice que hay un gran fervor por su triunfo como presidente de los Estados Unidos. “Tengo relaciones cordiales con él y un gran aprecio. Es un hombre con una gran inteligencia, una inteligencia con cualidades morales y de índole práctica. Pero no se debe centrar todo en la personalidad del nuevo presidente, sino en el propio país, porque el gran actor en estos momentos es Estados Unidos, un país en evolución". "El resultado de todo esto, dependerá de la alianza entre política y pensamiento", asegura Mangabeira.

En relación a la política internacional, agrega que: “las ideas que han expresado están muy circunscritas a un programa en el que lo básico es regular los mercados financieros, adoptar políticas fiscales y monetarias expansivas, promover energías renovables relacionadas con el cambio climático, usar el poder del Estado para ampliar la cobertura de seguros privados salud, respetar más el multilateralismo en las relaciones internacionales y, finalmente, sacar las tropas de Irak y recolocarlas en Afganistán”.

Pero esto es muy poco. Dentro y fuera de Estados Unidos hay muchas expectativas sobre el papel que va a jugar el país del norte en los próximos años. A lo interno hay una gran dosis de auto-cuestionamiento, lo que puede llevar a que aparezca la imaginación. En esta coyuntura los jóvenes están jugando un papel esencial en la búsqueda de nuevos ideales. Por ahí el ministro Magabeira ve una conexión con Brasil y la región. Refiriéndose a idealismo de los jóvenes norteamericanos dice finalmente que “a mí me gustaría que ese movimiento crítico en Brasil y en Estados Unidos nos pueda ayudar recíprocamente”.

miércoles, 28 de enero de 2009

Por las tierras de Evo Morales



Bolivia 2006.

Estuve en el país andino de Bolivia entre el 16 y el 29 de septiembre pasado, coordinando un seminario titulado Liderazgo Organizacional y Economía Solidaria, junto a dos colegas de trabajo. Este seminario se realizó en la ciudad de Cochabamaba. También aproveché para visitar egresados y egresadas de nuestros cursos en la ciudad de Tarija, fronteriza con Argentina. Como parte de mi informe, les comparto esta opiniones referentes a la coyuntura actual de Bolivia.

La figura de Evo Morales y la lucha de los pueblos originarios:

El proceso político que vive Bolivia es muy particular, un presidente que nació y se ha identificado siempre con su pueblo originario. Tiene carisma de líder y cuenta con el apoyo mayoritario de la población tradicionalmente excluida. En el ambiente donde estuve, se nota mucha expectativa en torno a lo que puede ser este período de gobierno. Los grupos originarios quechuas y aymaras se sienten parte del cambio y apoyan plenamente los esfuerzos del gobierno. Eso se pudo palpar con la gente que estuvo en el taller de Cochabamba y con la gente que entrevisté. Sin embargo, por el lado de las ONG, hay ciertas aprensiones en relación a que Evo está liderando un movimiento indigenista y está dejando al margen a mucha gente de otros sectores sociales que en principio le apoyaron.

Constituyente y Autonomías:

Dos temas que se juntaron en un referéndum nacional y que ha creado cierta división nacional. Si bien es cierto, se aprobó el proceso de la Constituyente, el debate que le ha seguido ha sido arduo y agridulce para el actual gobierno del MAS. Específicamente el debate se ha estancado en lo referente al procedimiento para la toma de decisiones sobre los asuntos sustanciales del documento que se convertirá en la nueva Constitución. Mientras el MAS quiere que se haga con la mayoría simple, la oposición prefiere que sea con dos tercios, situación que les favorecería juntando todas las fuerzas opositoras.

Por otro lado, en el referéndum, también se pedía la opinión respecto a la autonomía de los Departamentos del país. Esta opción fue aprobada en lo que se llama la Media Luna (los Departamentos de Pando, Beni, Tarija y Santa Cruz). Esta zona, tradicionalmente más pujante en la economía del país, ha sido un elemento de oposición y presión hacia los esfuerzos del gobierno de Morales.

Confrontación entre gremios y presión social: si bien es cierto que hay gremios que están reivindicando sus demandas inmediatas, hay una opinión bastante fuerte, de que los grupos de poder económico parecieran estar detrás de varias de las movilizaciones, en un plan que busca desprestigiar y desarticular al actual gobierno y debilitarlo, incluso frente a sus propios seguidores. Se habla por ejemplo, de que en Sucre, la capital política donde se está llevando a cabo el proceso de la Constituyente, hay negociaciones por detrás de las mesas para comprar a los diputados del MAS y romper la fuerza que tiene el gobierno.

Medios de Comunicación: creo que es una de las debilidades del actual gobierno, que no ha tenido una estrategia de comunicación desde el inicio de su mandato. Los medios de comunicación de masas casi en su totalidad son adversos al gobierno. Por ahora sólo se habla del desarrollo de las radios comunitarias como una de las estrategias de comunicación del gobierno. Parece que Evo quiere llegar a los pueblos más alejados, pero mientras tanto, en las ciudades va ganando terreno la oposición.

martes, 20 de enero de 2009

Cuarenta Años de Teología de la Liberación





Desde la iglesia del silencio

Durante la celebración del Concilio Vaticano II, convocado por el Papa Juan XXIII entre los años de 1962 y 1965, se notó la ausencia y el silencio de una reflexión teológica latinoamericana. Sin embargo, el mismo concilio abrió las puertas para que las iglesias locales pensaran de manera creativa su misión en sus respectivos territorios. De ahí surge en América Latina todo un proceso de análisis de la situación social, así como una profundización teológica que llevaría a replantearse el papel de la Iglesia en la región.

En 1968 ocurre la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM) en Medellín, donde confluyen obispos y teólogos para dar fuerza a esta nueva forma de hacer teología desde Latinoamérica. De esta reflexión teológica se va configurando, además, una metodología (ver-juzgar-actuar), una eclesiología y una espiritualidad propia.

La pobreza y la justicia

El punto de partida de la reflexión de los teólogos latinoamericanos fue la dura realidad que ya golpeaba a millones de latinoamericanos. Los obispos en Medellín dijeron que “el episcopado latinoamericano no puede quedar indiferente ante las tremendas injusticias sociales existentes en América Latina, que mantienen a la mayoría de nuestros pueblos en una dolorosa pobreza cercana en muchísimos casos a la inhumana miseria. Un sordo clamor brota de millones de hombres pidiendo a sus pastores una liberación que no les llega de ninguna parte” (Documento de Medellín, 1968, XIV, 1).

Este análisis que se hace en Medellín y que continuará a lo largo de los años, se fundamenta en numerosos estudios y teorías sociales, entre ellos la Teoría de la Dependencia y el análisis marxista. Sin embargo, a pesar de que muchos teólogos se auxilian en estas ciencias, los mismos van elaborando su propia reflexión fundamentada en la teología cristiana.

Aparece la Teología de la Liberación

En una reciente entrevista realizada a Gustavo Gutiérrez, se puede constatar la fecha de inicio del concepto de Teología de la Liberación: “El 22 de julio de 1968 en Chimbote, Perú, me pidieron hablar de “teología del desarrollo” y me negué. Les dije que hablaría de teología de la liberación, que era más pertinente a nuestro contexto” (Cuadernos Opción por los Pobres, Chile, 2008).
Con la publicación del libro Teología de la Liberación en 1971, Gustavo Gutiérrez inicia el quehacer teológico de América Latina desde la perspectiva de la liberación. Allí señala que: “Hablar de una teología de la liberación es buscar una respuesta al interrogante: ¿qué relación hay entre la salvación y el proceso histórico de liberación del hombre?” (Gutiérrez, 1972, p. 73.). No se puede hablar de la salvación del ser humano, si esto no pasa por transformar las condiciones socio-económicas que le impiden vivir con dignidad.

Alrededor de estos años y como consecuencia del empuje de Medellín, se multiplican los escritos teológicos de diversos autores como Segundo Galilea, Juan Luis Segundo, Hugo Assmann, Miguel Bonino, que ayudaron a gestar esta teología desde el clamor de los pobres. Más adelante se suman Leonardo y Clodovis Boff, Raúl Vidales, Ronaldo Muñoz, Jon Sobrino, Pablo Richard, Enrique Dussel, Ignacio Ellacuría, entre otros, dándole más cuerpo a la teología de la liberación.

Los principales aportes de la Teología de la Liberación

Tradicionalmente se entiende que la teología es la disciplina que estudia las cosas de Dios. A diferencia de la teología europea, que en aquellos años se preocupaba por dar razón de la fe en un mundo de escepticismo religioso, el motivo principal de la teología en América Latina fue cómo hablar de Dios en un contexto deshumanizado e injusto. Entonces, había que hacer una interpelación de la situación de pobreza en la que se encuentran millones de personas y de cómo vivir el Evangelio en ese contexto.

Con el aporte pedagógico de Carlos Mesters y otros biblistas, se van configurando los círculos de lecturas desde los pobres. En muchos lugares como Panamá, Brasil, Perú, Ecuador, El Salvador, Nicaragua y otros países más, aparecen las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), que van resignificando la interpretación bíblica y la vida en la iglesia. La reflexión no sólo les permite irrumpir como una fuerza histórica dentro de la iglesia, sino que también se van involucrando en procesos sociales más amplios que dieron lugar a múltiples movimientos sociales en la región.
El mismo Vaticano reconoció la validez de la Teología de la Liberación cuando afirmó en 1984 que “la aspiración a la liberación, como el mismo término sugiere, toca un tema fundamental del Antiguo y del Nuevo Testamento. Por tanto, tomada en sí misma, la expresión "teología de la liberación" es una expresión plenamente válida: designa entonces una reflexión teológica centrada sobre el tema bíblico de la liberación y de la libertad, y sobre la urgencia de sus incidencias prácticas. El encuentro de la aspiración a la liberación y de las teologías de la liberación no es pues fortuito” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Doc. Libertatis Nuntius, 1984, No. 4).

Hoy día pareciera que hablar de Teología de la Liberación es cosa del pasado. Algunos de los teólogos (como Leonardo Boff) han sido silenciados dentro de la Iglesia oficial. Otros, como Ignacio Ellacuría, corrieron menos suerte y fueron asesinados por los poderes de este mundo. Y no solamente teólogos, sino también muchos pastores como monseñor Oscar A. Romero, en El Salvador, sacerdotes, religiosas y laicos llenaron con su sangre el martirologio latinoamericano.

Sin embargo, como el grano de maíz que muere para dar fruto, los aportes de esta corriente teológica latinoamericana se han multiplicado de diversas maneras, no sólo dentro de la Iglesia, sino también en el contexto socio-político; no sólo en la región, sino en el mundo.

jueves, 9 de octubre de 2008